Por sus frutos serán conocidos: trascender desde el trabajo y el liderazgo

CIEES Internacional dio inicio a un ciclo de tres encuentros formativos orientados a profundizar cómo las pedagogías kentenijianas pueden aplicarse de manera concreta al mundo del trabajo, el liderazgo y la cultura organizacional.


Bajo el lema “Por sus frutos serán conocidos”, el primer encuentro estuvo a cargo de Jorge Durán-Ballén, director de formación de CIEES Internacional, quien desarrolló una reflexión centrada en el ideal personal, la cultura organizacional y la misión trascendente del trabajo.
El espacio estuvo orientado a profundizar fundamentos, conceptos y herramientas que permitan transformar la manera en que las personas viven su trabajo y lideran dentro de las organizaciones.
Desde el inicio, Jorge explicó que el propósito de este camino es comprender cómo la pedagogía desarrollada por el Padre José Kentenich puede convertirse en una guía concreta para construir empresas más humanas, comunidades laborales más sanas y liderazgos con propósito.

Inspirado en el Evangelio de Mateo —“Por sus frutos serán conocidos”— propuso mirar el trabajo desde una lógica distinta a la puramente productiva o funcional.
“Jesús intercambia las palabras frutos y obras”, señaló durante la formación, invitando a comprender que lo verdaderamente importante no son solamente los discursos o las intenciones, sino aquello que cada persona genera efectivamente a través de su vida y de su trabajo.
A partir de esta idea, el encuentro giró en torno a dos preguntas centrales:


¿Qué semillas estamos sembrando cada día?

¿Qué obra trascendente quiere Dios de nuestro trabajo?

Estas preguntas sirvieron como punto de partida para profundizar en uno de los pilares de la pedagogía kentenijiana: el Ideal Personal.
El ideal personal como norte del liderazgo
Durante la formación, Jorge explicó que el ideal personal no es algo que la persona inventa artificialmente, sino una misión que se descubre a partir de la propia historia, talentos y vocación.
“El ideal ya está inscrito en nosotros desde que fuimos creados”, afirmó.
Desde esta mirada, cada persona recibe dones y capacidades específicas para desarrollar una misión concreta. Por eso, la propuesta no estuvo centrada en enfocarse obsesivamente en las debilidades, sino en aprender a reconocer y potenciar los talentos recibidos.
Según explicó, descubrir el ideal permite:

Dar dirección y enfoque a la vida.

Vivir el trabajo con mayor sentido y autenticidad.

Encontrar un camino concreto de crecimiento personal y espiritual.

La formación también profundizó en cómo este concepto puede trasladarse al ámbito empresarial. Así como existe un ideal personal, también las organizaciones pueden descubrir un ideal empresarial capaz de orientar su cultura, sus vínculos y su forma de trabajar.
En este sentido, Jorge planteó que muchas empresas poseen misión, visión y valores, pero que frecuentemente falta integrar una dimensión más profunda: el sentido humano y espiritual que sostiene la vida cotidiana dentro de los equipos.
“No basta con definir valores escritos; la cultura se construye en la manera en que nos comportamos y nos tratamos entre nosotros”, explicó.
Cultura organizacional y vínculos humanos
Retomando conceptos desarrollados previamente por el Padre Juan Pablo Catoggio sobre cultura organizacional, Jorge profundizó en la importancia de comprender la empresa como una comunidad viva y no únicamente como una estructura funcional.
Para ello, utilizó la imagen del cultivo y la agricultura como ejemplo del pensamiento organicista propuesto por Kentenich: así como la tierra necesita cuidado constante para dar frutos, también las personas y las comunidades requieren acompañamiento, formación y vínculos sanos para crecer.
“La cultura es un proceso continuo”, sostuvo, remarcando que no se construye únicamente mediante discursos institucionales, sino a través de acciones concretas y cotidianas: cómo se corrige, cómo se acompaña el error, cómo se escucha y cómo se reconocen los talentos de cada persona.
Uno de los conceptos más destacados fue la idea de “hombre nuevo en comunidad nueva”, presentada como una dinámica donde el crecimiento personal y el desarrollo comunitario se fortalecen mutuamente.
Liderar desde la paternidad y la cercanía
En el espacio de preguntas y diálogo, la reflexión avanzó hacia el rol del líder dentro de las organizaciones.
Inspirado en el pensamiento de Kentenich, Jorge explicó que toda autoridad debería inspirarse en la paternidad y maternidad pedagógica. Liderar no significa únicamente exigir resultados, sino acompañar procesos y ayudar a otros a desarrollar sus capacidades.
Para explicarlo, utilizó la imagen de un hijo aprendiendo a andar en bicicleta: cae, se levanta, vuelve a intentarlo y finalmente logra avanzar solo. Del mismo modo, el líder está llamado a sostener y acompañar incluso en medio de los errores.
También insistió en la importancia de personalizar los vínculos dentro de las empresas y dejar de ver a las personas únicamente como “funcionarios” o piezas dentro de una estructura.
“La propuesta es volver a mirar a las personas como personas”, afirmó.
Un camino formativo que continúa
Este encuentro marcó el inicio de un proceso formativo más amplio que continuará en las próximas jornadas organizadas por CIEES Internacional.
Según adelantó Jorge Durán-Ballén, los siguientes encuentros profundizarán otras pedagogías kentenijianas aplicadas al ámbito laboral, abordando temas como vínculos, alianza, confianza, libertad y movimiento dentro de las organizaciones.
Además, se presentó el avance del futuro Modelo Empresarial Kentenich, una propuesta impulsada desde CIEES Internacional que busca traducir las pedagogías kentenijianas en herramientas y buenas prácticas aplicables a la vida empresarial concreta.


La jornada concluyó con una invitación clara: no vivir el trabajo únicamente desde la rutina o la exigencia diaria, sino descubrir en él una verdadera posibilidad de transformación personal, comunitaria y social.
Porque finalmente, son los frutos —humanos, culturales y espirituales— los que terminan revelando la verdadera esencia de cada liderazgo y de cada organización.

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