El peso humano de las decisiones económicas

Doctrina Social de la Iglesia
La DSI subraya el principio de la responsabilidad personal y la primacía de la ética sobre la técnica. Las estructuras económicas dependen de decisiones humanas; por eso, la conversión moral del empresario es clave para una economía justa.

Carisma de Schoenstatt
El Padre Kentenich insistía en la formación del hombre nuevo, interiormente libre y con fuerte vida moral. Un empresario schoenstattiano busca coherencia entre fe y vida, dejando que su conciencia cristiana oriente sus decisiones económicas y sociales.


Reflexiones para el camino cotidiano

En el mundo del trabajo, las decisiones económicas y empresariales no son neutras: expresan opciones personales, valores y criterios éticos. La Doctrina Social de la Iglesia recuerda que las estructuras dependen, en última instancia, de las personas que deciden y actúan dentro de ellas.

Desde el carisma de Schoenstatt, el foco está puesto en la coherencia entre fe y vida. El empresario y el profesional no quedan al margen de esta llamada: su manera de decidir, gestionar y liderar tiene impacto directo en las personas y en la sociedad. La responsabilidad personal y la vida moral no se juegan solo en lo privado, sino también en el ejercicio cotidiano del trabajo.

  • ¿Qué criterios suelen guiar mis decisiones económicas y laborales en lo cotidiano?
  • ¿De qué manera mi responsabilidad personal influye en el modo en que funciona mi entorno de trabajo?
  • ¿En qué situaciones se vuelve más desafiante mantener coherencia entre fe, ética y decisiones profesionales?

Asumir la responsabilidad personal en el trabajo es reconocer que cada decisión tiene impacto más allá de uno mismo.

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