La fe como estrategia: Cómo el sentido y los valores construyen equipos, empresas y misión
En este nuevo episodio del podcast CIEES, Juan Pablo Villani cofundador de Aquí Estoy, Regrow y Brandtrack, y mentor en su aceleradora B2B PACS recorre su historia desde el seminario hasta el Vaticano, pasando por startups, una fundación y una empresa que trabaja desde un santuario. La pregunta que aparece en cada etapa es siempre la misma: ¿para qué hago lo que hago?
La vocación como brújula
Antes de emprender, Juan Pablo quiso ser sacerdote. Esa experiencia —lejos de ser un desvío— resultó ser el punto de partida de todo lo que construyó después. En el seminario aprendió a habitar el silencio, a confiar en sus capacidades y a reconocer que los momentos difíciles no son fracasos, sino el terreno donde se forma el carácter. Cuando salió, no abandonó esa mirada: la llevó al mundo laboral como el criterio más sólido que tenía.
Los valores como filtro real
A lo largo de su recorrido emprendedor, Juan Pablo tomó decisiones que muchos evitarían: dejó PedidosYa cuando sintió que no compartía los valores de sus socios. Dejó Brandtrack después de nueve años. En cada caso, la razón fue la misma. No una estrategia de salida, sino una convicción: que trabajar con personas que no comparten una misma mirada tiene un costo que ningún resultado compensa. Lo que en apariencia parece una pérdida, con el tiempo se reveló como una dirección.
El equipo como comunidad
En Regrow, esa convicción tomó forma concreta. A medida que la empresa creció, los mejores incorporados llegaron a través de la red propia —muchos de ellos vinculados a la espiritualidad de Schoenstatt. No por exclusión, sino porque compartir valores de fondo facilita algo que ningún proceso de selección garantiza: la confianza. Hoy, parte del equipo trabaja desde la casa de huéspedes del santuario de Mendoza. La integración entre fe y trabajo no es un eslogan: es la disposición física del lugar donde se produce.
Misión que nace del dolor propio
Aquí Estoy, la fundación que Juan Pablo creó en 2019, no surgió de una visión abstracta del bien social. Nació de su propio sufrimiento: la soledad de la adolescencia, la separación, la sensación de no tener a nadie con quien hablar. Desde ahí construyó un espacio de escucha humana y gratuita por WhatsApp que, durante la pandemia, recibió miles de mensajes en pocas horas. Lo que empezó como una respuesta personal terminó fusionándose con una de las fundaciones de salud mental más grandes de Estados Unidos. La misión que se ancla en la experiencia real tiene una solidez distinta.
Lo digital convertido en acción
Cuando el Vaticano convocó a influencers católicos para el Jubileo 2025, Juan Pablo fue uno de los pocos speakers que subió a hablar no sobre evangelización digital, sino sobre cómo convertirla en acción concreta. Ese fue el pedido del Papa y de los cardenales presentes: que lo que se dice en redes se traduzca en algo real para alguien. Aquí Estoy era justamente eso. Para Juan Pablo, fue un cierre de ciclo que no había planificado, pero que reconoció como coherente con todo lo anterior.
Integrar la fe en el trabajo no siempre empieza con una decisión grande. A veces empieza por responder con honestidad a una pregunta simple: ¿para qué vine?
