Panel: Testimonios de esperanza en la empresa

En el marco del Congreso CIEES Brasil 2025, se desarrolló el panel “Testimonios de esperanza en la empresa”, moderado por Christian Keterer, con la participación de Juan Vicente Ramírez, Martín Vilches y Samuel Castro. El espacio reunió experiencias provenientes de distintos ámbitos del mundo empresarial y del acompañamiento personal, con el objetivo de reflexionar sobre cómo la esperanza se vive y se transmite en la vida laboral. A partir de testimonios concretos, el panel puso en diálogo la fe, la humildad y la acción cotidiana dentro de las organizaciones.

La esperanza encarnada en el trabajo

El panel partió de una premisa compartida: la esperanza no se limita a una reflexión teórica, sino que se expresa en decisiones, vínculos y gestos cotidianos dentro de las empresas. A lo largo del diálogo, se abordó cómo esta virtud se fortalece cuando se vive en relación con otros y se traduce en acciones concretas, especialmente en contextos de dificultad, crisis o incertidumbre.

La comunidad como espacio de apoyo

Desde una mirada gremial y empresarial, Juan Vicente Ramírez compartió su experiencia sobre el valor del trabajo en comunidad. Señaló que la esperanza se potencia cuando la responsabilidad es compartida y cuando las empresas se abren a la solidaridad, incluso con actores inesperados. Su testimonio puso de relieve cómo la articulación entre personas, instituciones y organizaciones permite generar respuestas concretas frente a situaciones de vulnerabilidad y fortalece la confianza para actuar con mayor compromiso en el ámbito empresarial.

Liderar en contextos complejos

Samuel Castro aportó su experiencia desde la gestión ejecutiva, relatando situaciones de alta complejidad que exigieron sostener equipos, tomar decisiones difíciles y reconstruir caminos en medio de la incertidumbre. En su intervención, subrayó la importancia de transmitir esperanza desde el liderazgo, no solo a través del discurso, sino mediante el trabajo constante, la cercanía con las personas y la coherencia entre propósito y acción. La esperanza, explicó, se vuelve creíble cuando se vive de manera compartida y se proyecta en el día a día del trabajo.

Escuchar la voz del colaborador

Desde el acompañamiento personal, Martín Vilches ofreció una mirada centrada en la escucha y el cuidado de las personas dentro de las organizaciones. A partir de su experiencia como consejero, destacó que muchas situaciones de desesperanza en el ámbito laboral están vinculadas a la falta de espacios de escucha. Acompañar procesos personales, respetar los tiempos y atender situaciones de dolor o pérdida se presentaron como formas concretas de generar esperanza y fortalecer los vínculos en la vida empresarial.

Esperanza compartida

A lo largo del panel, los testimonios coincidieron en que la esperanza no se construye de manera individual, sino en relación con otros. Escuchar, crear vínculos y reconocer la dignidad de cada persona fueron elementos recurrentes en las experiencias compartidas.
El cierre del encuentro reafirmó que vivir el propósito personal y comunitario, en coherencia con la fe y la acción cotidiana, permite que la esperanza se proyecte en la empresa y en el mundo del trabajo de manera concreta y sostenida.

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