¿Conducir un “formula uno” o un autobús de línea?

Vivimos en una sociedad de sobre exigencias permanentes, que muchas veces nos lleva a perder nuestra alegría y humanidad. Corremos, fijando metas que, una vez alcanzadas, pasan al olvido, porque surgen otras nuevas que las sustituyen. Y así nos pasamos la vida desconectados de nuestro propio centro, desvinculados de los demás y del sentido de…